La inseguridad actual en México ha incrementado la contratación de servicios de seguridad intramuros, por ello y partiendo del precepto que la seguridad privada debe llenar el vacío existente entre el contratante y las autoridades de los tres ámbitos de gobierno, para lograr un entorno bajo el concepto de seguridad integral, que atienda las necesidades de enlace requeridas para el desarrollo de las actividades diarias, en un ambiente confiable y seguro, por ello así como la atención inmediata y adecuada en coordinación con las autoridades gubernamentales, a cualquier situación de crisis, desde un accidente de cualquier tipo hasta un terremoto, un robo o un atentado, contando con personal capacitado para ello, un cuerpo de supervisores externos y paramédicos bien adiestrados.